Emprendedurismo y desarrollo en Quetzaltenango

Alicia Pérez Hernández estudia y trabaja en Quetzaltenango. Se prepara para ser una modista que responda a las necesidades de un mercado cada vez más grande. Ella estudia en uno de los cursos de la Fundación para el Desarrollo Integral de Programas Socioeconómicos (FUNDAP), que además de formar jóvenes que serán parte de la fuerza de trabajo de la región, los capacita en habilidades empresariales para que inicien sus propios negocios y generen ingresos, empleo y seguridad económica.


Otros jóvenes como Alicia ya han iniciado sus negocios de restaurante porque han tomado cursos para Chef o de Turismo. También han iniciado negocios en el campo de la belleza o de talleres de mecánica. Esos son los emprendedores. Pero también se pueden emplear en los diferentes centros donde necesitan personal capacitado, ya sea en empresas de comida rápida, centros de cuidado de personas o concesionarias de ventas de vehículos.

Erik Pérez cursa el 6to grado de primaria en el Colegio Integral Empresarial de Quetzaltenango. Relata que, por los altos índices de criminalidad del cual son víctimas muchos guatemaltecos, se vio obligado a abandonar los estudios. Pero cuando se enteró de estos cursos, le dijeron que lo podían capacitar en cocina, panadería, repostería o cualquier oficio que quisiera. “Al principio tenía miedo porque no me sentía capaz de poder hacer las cosas, pero mi maestra me decía que cuando las cosas son para uno, no se

necesita buscarlas mucho”, recuerda Pérez al momento de recibir el 1er lugar en la categoría de Plato Nacional (Pepian) en las competencias realizadas en el Centro Técnico Labor El Refugio.

Estos jóvenes, además, cuentan con un programa de micro-financiamiento que permite accesar a un capital de trabajo inicial. También se ven beneficiados con un programa de salud para socios y población en general.

FUNDAP, socio de ICCO en el programa Construyendo Protección a través del Empoderamiento de las Personas (BPEP, por sus siglas en inglés), basa su acción en el lema “Desarrollo con Dignidad”, el cual engloba el combate a la pobreza desde el respeto a la persona humana, su cultura y tradiciones.