Pacto con Donantes: atendiendo las necesidades de mujeres, niñas migrantes y desplazadas en el Triángulo Norte de Centroamérica

Pobreza, exclusión social y reunificación familiar remarcan son factores que impulsan a la migración. Gobiernos y otros actores en la región reconocen la persecución, inseguridad y violencia como causas de raíz para el desplazamiento. Es claro que la narrativa de la situación regional de las migraciones en Centro América ha cambiado. De 2014 a 2016, decenas de miles de mujeres, hombres y niños del Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras),  buscaron asilo en los Estados Unidos, mientras otros miles han partido a México, Canadá, Belice, Nicaragua, Costa Rica, y Panamá.

En el Triángulo Norte de Centroamérica los niveles de violencia son equivalentes con aquellos países que se encuentran en guerra. La violencia vinculada con pandillas y crimen organizado tiene serias consecuencias humanitarias incluyendo asesinatos de civiles, desapariciones, amenazas, violencia sexual, femicidio, trauma sicológico, desplazamiento forzoso y otras graves violaciones de derechos humanos.

Datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) muestran que la violencia por homicidios en países del Triángulo Norte resulta en un número considerable de muertes de civiles mayor que en otros países del mundo. En 2015, Guatemala reportó 29.54 homicidios por cada 100 mil habitantes. Honduras reportó 60 homicidios por cada 100 mil en 2015, mientras que El Salvador reportó 115.8 homicidios por cada 100 mil, en el mismo año.

Mujeres, niñas, niños y adolescentes que escapan del reclutamiento forzoso y situaciones extremas de inseguridad son particularmente afectados. Las mujeres son también altamente afectadas, muchas veces sufriendo múltiples traumas, incluyendo la violencia sexual y basada en el género. El Salvador, Guatemala, y Honduras ocupan el primero, el tercero y séptimo lugar, respectivamente, en los índices globales de femicidio. Dos de cada tres asesinatos de mujeres en Centroamérica son basados en su género, una de cada cuatro mujeres en la región han sufrido violencia por sus compañeros íntimos por lo menos una vez en su vida.

El panel “Pacto con Donantes: Atendiendo las necesidades de las mujeres y niñas migrantes y desplazadas en el Triángulo Norte de Centroamérica”, realizado en septiembre en Antigua, Guatemala,  resaltó el impacto de la violencia contra las mujeres y las niñas en el Triángulo Norte que sufren no solo en la ruta de la migración, sino todas las consecuencias que de ésta se derivan cuando alguna persona de su entorno familiar decide migrar en busca de mejores oportunidades.

ONU Mujeres y la Embajada de Suecia motivaron a los donantes a reflexionar y apoyar un enfoque común e integral, dirigido a la protección de la población migrante, particularmente las mujeres y las niñas, víctimas de cualquier tipo de violencia sexual y por motivos de género.

En el panel participó Emmanuelle Benavidez, Sub Directora Regional de ICCO Cooperación en Centroamérica; Mayra Alarcón Alba, Representante Regional para Centroamérica y México de la Consejería en Proyectos para Refugiados Centroamericanos (PCS, por sus siglas en inglés); Lara Blanco, Directora Regional Adjunta de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe; Julia Marcos, mujer Maya Ixil que forma parte de la Junta Directiva del Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de Guatemala y Dina Ochoa, magistrada de la Corte de Constitucionalidad de Guatemala.