'Estoy en mi país y estoy haciendo algo por los jóvenes…'

Después de migrar a Estados Unidos, Edwin se sintió derrotado cuando tuvo que regresar a su país. Pero en la red de jóvenes del Organismo Cristiano de Desarrollo Integral de Honduras (OCDIH), una de las contrapartes del proyecto de ICCO Cooperación, Building Protection by Empowering People (BPEP), recibió el impulso para crecer económicamente y promover el desarrollo en su comunidad. Edwin estuvo este 7 y 8 de julio en Managua, en el foro regional de BPEP.

Mi nombre es Edwin Ulloa, soy de Honduras, del departamento de Lempira, vengo representando a OCDHI y tengo 26 años. Soy de una aldea rural de las afueras del municipio de Lepaera que se llama Tierra Colorada, de una familia de bajos recursos económicos. Mi familia se ha dedicado a la agricultura, más que todo al cultivo de los granos básicos. Somos ocho hermanos, yo soy el menor. Mi mamá falleció cuando yo tenía 10 años, y sólo quedamos con mi papá.

He sido un joven que ha luchado por estudiar, y logré mis metas en el estudio, me gradué de Bachiller Técnico en Computación y también de Técnico de Educación Básica en la Universidad. Pero luego con eso no pude encontrar trabajo. Entonces decidí migrar a Estados Unidos, estuve por un año en México y luego me tiré a Estados Unidos. Cuando estaba ahí trabajé en jardinería y también en el área de pegar techos y tabla yeso. Estuve dos años en Estados Unidos y luego me deportaron a Honduras.

Cuando me deportaron me sentí fatal. Regresar a mi país sabiendo que es un país muy alto en delincuencia, un país en el que a uno no le dan trabajo si no está con la política… entonces yo le dije a mi papa: no sé qué hacer, voy a ver si me voy nuevamente porque yo no quiero estar aquí en Honduras. Y me dijo: no, vamos a hallar una manera para que trabajes. Pero yo le decía: no quiero trabajar la tierra porque yo me gradué, estudié para algo.

Entonces fue cuando conocí a los chavos de la red de OCDHI y de ahí mismo me dijeron que entrara, y entré. Fue así como pude empezar este proceso. Ahí nos dieron las capacitaciones sobre cómo elaborar planes de negocios, perfiles de proyectos y estudios de mercado.  

Ya dentro de la red yo dije: voy a pedir un proyecto. Lo que a mí más me llamaba la atención era la Apicultura. Como yo ya estaba empapado (tenía como unos seis meses dentro de la red) les dije si me podían apoyar con un proyecto para tener una fuente de ingreso. Entonces me dijeron que tenía que hacer un estudio de mercado, el plan de negocio, presentar el perfil de proyecto y todo eso hice. Lo presente y me dijeron que era un excelente plan de negocio, igual lo otro les pareció excelente y me financiaron el proyecto.

Me financiaron cinco colmenas dobles. Las puse en un lugar cerca de mi casa que me prestó mi papá. Así fue que surgió y ahora ya no cuento con cinco sino que cuento con quince colmenas.

Al inicio dije yo voy a ver cómo hago esto, entonces decidí hacer una alianza con una cooperativa. Me asocié a esta cooperativa para poder desarrollarme en el área de la apicultura y también para tener el apoyo de más colmenas para poder crecer. Ahora además de vender miel estoy vendiendo colmenas, o sea abejas, que también genera un ingreso económico muy bueno, entonces me va muy bien. Gracias al negocio me he independizado más y también ayudo a mi papá.

Algo muy importante es que cuando yo recibo una capacitación ya sea de incidencia o de administración, de gestión de recursos, etc., yo voy primero a mi comunidad y doy la réplica y luego a las demás comunidades, porque tenemos ese carisma de que la juventud nos sigue bastante. Entonces así he ido formado redes comunitarias.

Me pongo a pensar esto: en Estados Unidos es cierto, estaba generando dinero, pero no estaba haciendo nada por la sociedad. En cambio aquí estoy en mi país, y estoy haciendo algo por los jóvenes que están en un alto grado de vulnerabilidad. Si no hubiera regresado a Honduras no estuviera haciendo nada por la juventud y tal vez nada por nadie.