Justicia para Berta

Organizaciones socias de ICCO Cooperación en Centroamérica exigen se esclarezca el asesinato de Berta Cáceres, defensora del medio ambiente y los derechos de los Pueblos Indígenas.

Tras el asesinato de Berta Cáceres, defensora indígena y ambientalista hondureña, organizaciones civiles que trabajan con ICCO Cooperación en Centroamérica demandan se haga justicia.

La Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB), aliada de ICCO en la implementación del programa Nuestra Tierra, Nuestros Bosques, que aglutina a 10 organizaciones y comunidades indígenas de Mesoamérica, expresó:

Desde México hasta Panamá, nos sumamos a las exigencias de justicia que ya se han levantado a nivel de la comunidad internacional en la voz de pueblos indígenas, comunidades locales, defensores de derechos humanos, organismos de la sociedad civil, para que se realice una investigación eficaz, imparcial, pronta, seria y exhaustiva sobre los acontecimientos ocurridos, y se castigue a los autores materiales e intelectuales responsables de dicho crimen”.

Las organizaciones afiliadas al Fondo Holandés de Derechos Humanos para Centroamérica (FHDH), que administra ICCO Cooperación, también se pronunciaron sobre el horrendo crimen. Una de ellas, el Colectivo Ambientalista Madre Selva de Guatemala, contextualizó que el caso de Berta Cáceres es representativo de la persecución sistemática a la que se enfrentan los defensores del ambiente en la región mesoamericana.

En los dos años pasados, Honduras fue el país que registró más asesinatos per cápita de defensores del ambiente en todo el mundo. Hoy el nombre de Berta Cáceres se suma a la lista macabra de personas asesinadas por defender la vida y la naturaleza en el vecino país. La defensa de la naturaleza abanderada por Berta Cáceres está enraizada en su identidad Lenca. Actualmente existen más de 400 mil Lencas, un pueblo milenario en Honduras y el oriente de El Salvador.”

El asesinato de Berta ha estremecido al mundo entero pero en especial, a la sociedad civil hondureña.El consorcio formado por La Comisión de Acción Social Menonita (
CASM), Centro de Desarrollo Humano (CDH), Organismo Cristiano de Desarrollo Integral de Honduras  (OCDIH), se solidarizó con la familia de Berta, el pueblo Indígena Lenca,  y con las y los defensores de Honduras, e interpeló a las autoridades a esclarecer el crimen.

Exigimos  a los operadores de justicia se investigue este asesinato y se aplique el peso de la ley  a los responsables materiales e intelectuales de tal hecho. Pedimos a la vez el acompañamiento de la comunidad internacional que vigile cada una de estas acciones para que este caso no quede en la impunidad y para que la vida de los hombres y mujeres defensores y defensoras de DDHH no siga en riesgo”.  

Por su parte el Foro Act Alliance, que aglutina a varias agencias de cooperación internacional  en Centroamérica, entre ellas ICCO, se sumó al clamor de justicia.

A la Comunidad Nacional e Internacional, les requerimos volver sus ojos a la lucha de los pueblos indígenas hondureños que están sufriendo, despojo, criminalización y muerte. Pedimos al Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, enviar una misión especial o un Relator Especial que contribuya a investigar el asesinato de Berta Cáceres, basado en una investigación acompañada de expertos investigadores independientes en aplicación del Protocolo de Minnesota de 1991, sobre buenas prácticas y técnicas para investigaciones forenses en Ejecuciones Extrajudiciales”, dice el comunicado del Foro Act Alliance Honduras y Act Alliance Centroamérica.

Berta Cáceres fue una destaca activista cuya lucha alcanzó notoriedad máxima cuando organizó al pueblo Lenca, la mayor etnia indígena de Honduras, para resistir la construcción de la represa de Agua Zarca. El proyecto estaba previsto a ser construido sobre el cauce del Río Gualcarque, sagrado para las comunidades indígenas, y vital para su supervivencia. La campaña emprendida por Cáceres logró que la compañía estatal China Sinohydro, retirara su participación del proyecto hidroeléctrico. La Corporación Financiera Internacional, brazo privatizador del Banco Mundial, también abandonó la iniciativa.

ICCO Cooperación, cuyo trabajo en Centroamérica inició hace más de una década, hace un llamado a las autoridades correspondientes para que logren esclarecer este asesinato mediante un proceso de investigación independiente y transparente. 

Foto: Goldman Environmental Foundation