A propósito de Semuc Champey

Durante el Congreso Mesoamericano de Áreas Protegidas (Costa Rica, Marzo 2014), Gustavo Sánchez, Presidente de la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales (RedMocaf), explicó cómo perciben las comunidades indígenas las declaratorias de sus territorios como áreas protegidas. El caso de las comunidades indígenas del Monumento Nacional Semuc Champey, en Alta Verapaz, Guatemala, ilustra a la perfección lo que explicó González en su discurso.


Salvadora Morales, Oficial de Programa,
ICCO Cooperación Centroamérica

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Esta reserva es habitada por el Pueblo
Q'eqchi, descendientes de los Mayas. Han sobrevivido grandes vicisitudes, desde el colonialismo hasta la reciente guerra civil. Las tierras, bosques y ríos de Semuc Champey, que han resguardado de generación en generación, son su legado para el mundo. Estas tierras son su principal medio de vida y parte de su historia, tradición y cultura. 

Las cuevas, ríos, bosques y lugares mágicos de las reservas naturales albergan una alta biodiversidad, brindan un importante servicio ambiental y una belleza escénica excepcional. Contradictoriamente, en estas áreas suelen presentarse las mayores inequidades, los mayores niveles de pobreza, así como el menor acceso a la educación y otros servicios.

El caso de las tierras de los
Q'eqchi no es la excepción. Aunque aquí se da una perfecta coincidencia entre la riqueza natural y la convivencia de las comunidades indígenas. Esta riqueza atrajo la atención de las instituciones del Estado y de los científicos, quienes lo declararon Monumento Nacional, una categoría de área protegida. Definieron administradores y como sucede generalmente, designaron a organizaciones externas a la comunidad; los administradores del área crearon “nuevas reglas” y contrataron personal también externo. Iniciaron el proceso de construcción de los instrumentos de manejo, los que se convirtieron en “papel mojado” porque los recursos no siempre fueron re invertidos en el área, ni en la comunidad, la cual debería ser siempre la principal beneficiaria.  Esto generó grandes conflictos en la visión diferenciada que tiene el Estado y los Pueblos Indígenas.

Los líderes y lideresas de las cuatro comunidades de
Semuc Champey no se quedaron de brazos cruzados y día a día lucharon por sus derechos. Se han organizado, han participado activamente en las mesas y han defendido su visión de un modelo diferente de gestión de áreas protegidas, uno en el que ellos son los guardianes y administradores. 

Justo cuando escribía este texto, se publicó la noticia de que las cuatro comunidades de
Semuc Champey habían recuperado la reserva. El Consejo Nacional de Áreas Protegidas de Guatemala (CONAP) les entregó formalmente la administración de sus tierras.

En la próxima Conferencia de las Partes Sobre la Diversidad Biológica (CDB), COP-13, que se realizará en México en Diciembre del 2016, la Alianza Mesoamericana  de Pueblos y Bosques (AMPB), como parte del proyecto
Nuestra Tierra, Nuestros Bosquesdesarrollado con ICCO Cooperación, destacará la importancia que tiene para la conservación de la biodiversidad, el hecho de que las áreas protegidas sean administradas por los pueblos originarios. Se propondrá entonces que "Áreas Protegidas por Pueblos Indígenas" sea una nueva categoría.

Esperamos que este sea el inicio de una serie de acciones que propicien un nuevo paradigma de gestión de las áreas protegidas con énfasis en la perspectiva indígena, su aporte a la conservación y sus derechos.