Apoyando a pequeños productores mejoramos la economía familiar

Dilmar Miranda es un agricultor de hortalizas del municipio Las Flores en el departamento de Lempira de Honduras. Desde hace 18 años se dedica a las siembra de rábanos, tomate cebolla y habichuelas. Pero debido a plagas como la virosis que marchita e impide el crecimiento de la planta, al uso indiscriminado de pesticidas que dañaron los suelos cultivables y a la deforestación, sus cosechas fueron disminuyendo. Esta situación provocó un deterioro en su economía familiar.

Pero gracias al proyecto “Incidencia para el Desarrollo en Lempira” ejecutado por el Organismo Cristiano de Desarrollo Integral de Honduras (OCDIH) con el apoyo de ICCO a través del financiamiento del Reino de los Países Bajos, Dilmar está recibiendo ayuda económica y asistencia técnica en buenas practica agrícolas, post-cosecha, manejo y mantenimiento de sistemas de riego y manejo de cultivos.


Dilmar forma parte de los 90 productores beneficiarios ubicados en 10 comunidades de Lepaera y Las Flores en Lempira, los cuales están organizados en tres grupos: Asociación de Mujeres Microempresarias de Lepaera (40), Productores y Productoras de Cultivos para el Mercado (22) y Socios y Socias de Caja Rural de Ahorro y Crédito (28). También se han incluido a 18 jóvenes que se benefician con iniciativas económicas y sociales para mejorar su situación de inseguridad social y económica.


La asistencia brindada y las capacitaciones han venido a fortalecer sus capacidades técnicas para emprender con nuevos cultivos y generar ingresos mediante la comercialización de éstos.


Con este proyecto, OCDIH promueve y facilita tecnologías innovadoras y capacitaciones sobre agricultura sostenible para contribuir a la mitigación de los daños causados por el cambio climático. “OCDIH nos enseñó a sembrar en terrazas escalonadas, nos facilitó insumos, a implementar cultivos protegidos, a usar materia orgánica para abonar la tierra y a diversificar y rotar las plantaciones”, detalló Dilmar.


“Aquí en la comunidad mis amigos se admiran de cómo tengo mi parcela, mi tío se sorprende con las tecnologías que estamos implementando ya que antes ni se conocían. Un día me preguntó qué era esa cobija que uso y le expliqué que era una tecnología de cultivo protegido para evitar la plaga que ayuda al desarrollo y crecimiento rápido de las plantas”, relató.


Actualmente es miembro de la Asociación de Horticultores de Las Flores, Lempira y está cosechando tomate, pepino, habichuelas, rábano y mostaza. La venta de estas hortalizas le está asegurando dinero para comprar insumos para el siguiente ciclo agrícola sin incurrir a créditos.


“Me siento muy satisfecho con la ayuda que he recibido de ICCO y OCDIH porque mi familia ya no tiene que gastar para conseguir pepino, tomate, cilantro y elote, es un dinero que se ahorra. Además, puedo trabajar con mis hijos y pasar más tiempo juntos, nos divertimos, comemos todos unidos y hasta le doy empleo a un sobrino que nos ayuda a vender.”


ICCO está apoyando este proyecto para contribuir al desarrollo económico local de mujeres hondureñas que están expuestas a altos índices de violencia, y familias en pobreza y exclusión social. Alexander Rayo, Oficial de Programas de ICCO señaló que junto a OCDIH “estamos promoviendo la participación ciudadana y el involucramiento del sector público en la formulación de políticas locales de desarrollo para que proyectos como estos puedan ser apoyados y replicados a nivel municipal.”