Proyecto Cambio de Vida capacitó a mujeres en situación de riesgo

“Hace tiempo fui ayudante de belleza y soñaba con ser una estilista profesional, pero las circunstancias me empujaron a trabajar en ese mundo. Me sentía mal, con vergüenza y así pasé año y medio hasta que llegó esta oportunidad y fue un gran cambio para mí”, asegura Karen (nombre ficticio), quien abandonó el trabajo sexual para administrar con éxito su propio salón de belleza.

Esta mujer de 39 años fue una de las beneficiarias del Proyecto Stepping Up, Stepping Out (SUSO), también conocido como ‘Cambio de Vida’, el cual fue ejecutado entre 2010 y 2012 por la Asociación TESIS (Trabajadores para la Educación, Salud e Integración Social), con el apoyo financiero del Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos y la asistencia de ICCO.

Este proyecto forma parte de nuestro programa regional de Violencia Sexual Comercial impulsado en Bolivia, Brasil y Nicaragua. La segunda fase de implementación 2013- 2015 recién inicia, ofreciendo a un grupo nuevo de mujeres la misma oportunidad de formación técnica, además de mejorar sus condiciones de salud y educarlas en temas de violencia sexual comercial.

“El proyecto Cambio de Vida es una gran oportunidad para que ellas participen en cursos vocacionales de manera voluntaria y puedan tener un futuro diferente, prepararse para ser mujeres emprendedoras y luego convertirse en mujeres empresarias”, explica Haydee Sánchez, coordinadora de programa de TESIS.

Haydee señala que el proyecto comenzó en 2010 matriculando a 400 mujeres de 15 puntos de prostitución de Managua que TESIS atiende. Las participantes seleccionaron cursos de belleza, corte y confección, computación, caja con computación y asistente administrativa. “Teníamos como meta lograr que 150 seleccionadas terminaran los cursos vocacionales en dos años”, señala.

Sin embargo, desde un inicio se presentaron algunos desafíos para las mujeres. Muchas se matricularon y no asistieron nunca a clases. Otras faltaban por circunstancias familiares o del medio donde estaban. “El tiempo que invertían en sus estudios era cuestionado por sus empleadores y esposos”, comenta la coordinadora.

Para contrarrestar esta situación realizaron visitas diarias para brindarles apoyo. A pesar de las dificultades, la coordinadora de TESIS asegura que 133 mujeres lograron finalizar los cursos y 25 de ellas dejaron el trabajo sexual por completo. “El resto ha ido alejándose paulatinamente de la actividad, las que antes trabajaban toda la semana, ahora sólo lo hacen los fines de semana”.

El proyecto incluyó también un componente de capacitación en temas de interés para las mujeres. “No todas pudieron estudiar, pero 306 del grupo inicial recibieron charlas sobre crecimiento personal, autoestima, auto-cuido, abuso sexual y derechos humanos, entre otros temas”, sostiene Haydee.

A las mujeres que terminaron los cursos de belleza y corte y confección se les habilitó un capital semilla para iniciar su negocio. “A mí me dieron todo el equipo necesario para arrancar, incluyendo 1000 volantes publicitarias”, dice Karen. “En la actualidad trabajo en mi salón y también salgo a domicilio a vender perfumes, ropa y zapatos”.

Las 25 mujeres que abandonaron la prostitución acaban de terminar un curso en Desarrollo Empresarial a través de un convenio entre ICCO y ADIM (Asociación Alternativa para el Desarrollo Integral de las Mujeres). Haydee afirma que este entrenamiento, realizado gracias a la gestión de ICCO, tuvo mucho éxito porque ahora ellas se ven como empresarias. “Muchas de las beneficiarias no habían interiorizado que podían lograr más con los recursos que tienen”.

Karen se siente realizada con la experiencia: “Con esta oportunidad puedo decir yo soy Karen porque tengo mi negocio y gracias al apoyo recibido estoy sacando adelante la profesión que a mí me gusta. Ahora me siento como una empresaria trabajando en mi propia casa”.